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Entre la riqueza y la pobreza
Por Diego Arango
Hablar de pobreza o de riqueza es básicamente igual, porque ambas se juntan, a tal punto que cada cual defiende su condición. El rico cuida sus bienes y se ufana de ellos, pocos participan de sus bondades, las hace suyas y las conserva para un entorno muy reducido que comienza con él mismo, su familia y deje de contar. No hablo de la totalidad, pues hay excepciones, pero son contadas, hablo más bien de la generalidad y este pensamiento y actitud del rico le proporciona muchos problemas en su vida, ya que no lo deja vivir en paz y disfrutar de su riqueza. Ahora bien, el pobre también cuida su pobreza, porque esta le da su motivo para vivir, el pobre se pasa toda su vida buscando la manera de salir de la pobreza y por lo general nunca la encuentra, lucha y lucha y la vida para él sigue igual. Los alimentos escasean, las necesidades nunca se cubren, envidia a los ricos y siente resentimiento hacia ellos por la desigualdad de condiciones y la falta de oportunidades, el pobre tampoco vive tranquilo porque anhela cambiar su vida y hacerse rico.
Hay una diferencia y es que el pobre quiere ser rico y el rico jamás quiere ser pobre. El rico tiene una actitud diferente ante la vida, aunque no es feliz es mas proactivo y tiende a realizarse más, mientras el pobre es un efecto de la sociedad, es un pasivo que se carga y cuesta mucho, tampoco es feliz porque sufre mucho buscando la riqueza, es más dependiente y llama la atención haciendo alarde de su pobreza y en muchos casos, casi generalizados el pobre vive de su pobreza, espera que se la resuelvan y conquista poder con ella. Hay dos poderes en la sociedad, el de los ricos y el de los pobres, dos extremos que se juntan como el calor y el frío, pero entre ellos se encuentra la clase media emergente, que son pobres en vías de superación que están en camino de encontrar la riqueza. Su alma y mente está con los ricos, pero su sentimiento y vida está con los pobres. La clase media es mucho mas superada, porque durante toda su vida buscan escalar, superar su condición y acercarse más a la riqueza. Si uno le pregunta a cualquier persona perteneciente a la clase media donde quiere situarse, entre rico o pobre, de inmediato se alinea entre los ricos, pues éste sufre con solo pensar en la disminución de su estatus, uno de sus sueños es que sus hijos sean ricos y les toque más fácil que a ellos y así sucesivamente.
Solo encuentro una solución viable para pasar de ser pobres a ricos y esta es la decisión, si, decidir que lo vamos a hacer y para ello es necesario una reflexión de conjunto, tanto ricos como pobres, gobernantes y gobernados, para que todos unidos en un solo propósito, logremos con esfuerzo, dedicación y entusiasmo una meta concertada entre todos los estamentos de la sociedad, desde la alta dirigencia nacional, hasta la más humilde población. Los maestros y profesores que tienen la gran responsabilidad de formar a nuestros hijos, deben tener una mentalidad de emprendedores, hay que cambiar el patrón educativo, haciendo que la educación que reciban nuestros niños y jóvenes sea de producción y trabajo, de respeto y honestidad, en que los valores sean el motor que impulse la acción del colombiano.
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